Manifiesto del Marzo Negro

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PREFACIO

El presente manifiesto fue escrito por mi persona como base ideológica para el Movimiento del Marzo Negro, propuesto por el grupo de hacktivismo Anonymous (del cual, aclaro, no formo parte), el cual se desarrolló durante el mes de marzo del año 2012. Este movimiento procuraba boicotear al sistema de derechos de autor, y procurar reemplazarlo por un sistema basado en la cultura copyleft. El objetivo falló drásticamente debido a la falta de conocimiento general sobre el tema, pero el manifiesto queda aquí para la posteridad. La versión original, a la fecha de edición de este artículo, sigue hospedada en la red social distribuida Diaspora.

CONSIDERANDO

  • Que el régimen de monopolio intelectual, vigente durante gran parte de la segunda mitad del segundo milenio, y en particular durante los últimos cien años, poco ha ayudado a cumplir su cometido original, que es el de promover las ciencias y las artes;
  • Que su existencia ha causado que un grupo minoritario controle las fuentes de información y cultura de la mayoría, en forma unilateral y perjudicial para esta; que también unilateralmente, aquella misma minoría ha demandado al gobierno, y logrado en múltiples ocasiones, extender indefinidamente los privilegios temporales que esta les otorga a aquellos, ganando así más facultades e influencia de las requeridas para funcionar, en una suerte de círculo vicioso;
  • Que dichas extensiones tienen como costo la pérdida gradual de libertad, soberanía, privacidad y seguridad de la ciudadanía;
  • Que la influencia que tiene esta minoría sobre la mayoría ha logrado manipular la ideología de las masas a favor de los intereses de las corporaciones y sus aliados;
  • Y que, si este sistema no es enfrentado enérgicamente, acabará por poner en bandeja de plata a la población en general en manos de los caprichos corporativos de unas cuantas empresas;

DECLARAMOS:

  • Que la ciudadanía en general tiene el derecho y el deber de conocer acerca del sistema de monopolio intelectual, su balance entre beneficios y perjuicios, los abusos a los que es sujeto, y las alternativas al mismo;
  • Que la ciudadanía no debe depender de la voluntad de los gobiernos para recuperar sus derechos, y debe procurar el desarrollo por su cuenta de invenciones, obras culturales, de expresión y educativas que sean de libre distribución y modificación (en adelante referidos colectivamente como “cultura libre”), como alternativa a los grupos monopólicos y protesta contra el sistema que les da poder;
  • Que la difusión de la cultura libre debe ser lo más democrática posible, y por tanto no puede depender de herramientas bajo monopolio intelectual para su difusión y modificación;
  • Que se han de usar los medios de comunicación en forma tal que la ciudadanía prefiera la cultura libre, tanto por sus ventajas técnicas como por las éticas, y eventualmente la adopte en forma exclusiva;
  • Que la cultura libre demanda medios de comunicación propios, democráticos y respetuosos de la privacidad, los cuales serán usados eventualmente como principal medio de difusión de la cultura libre;
  • Que la derivación es importante para el desarrollo de nuevas ideas, y han de aprovecharse los recursos de cultura libre ya existentes como base para desarrollar recursos actualizados o nuevos, sin descartar la importancia de las ideas originales.

Firmado en los sistemas interconectados que forman la red de redes, durante el llamado “Marzo Negro”, el 31 de marzo del año 2012.

Los varios niveles del Marzo Negro

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English: The several levels of Black March

Also available at Diaspora

Espero que ya se hayan enterado de la iniciativa del Marzo Negro. Para los que no, recapitularé rápidamente: el grupo semi-clandestino Anonymous planea boicotear el próximo marzo a las llamadas “industrias de contenido”, es decir, a los creadores y proveedores de entretenimiento, sea música, cine, libros, etcétera. Sin embargo, las diversas facciones del grupo y sus aliados se han dividido en dos niveles de boicoteo: uno, el boicoteo meramente económico, y el otro, un boicoteo más ideológico.

Nivel 1: boicoteo económico

  • No comprar discos, libros, películas, programas, juegos, entradas a conciertos, partidos o eventos, etcétera
  • De ser posible, desuscribirse al menos temporalmente de los servicios pagos de entretenimiento (periódico, cable, streaming, etc.)

Este nivel es el que originalmente propuso Anonymous. Desafortunadamente, quedarse en ese nivel tendría un impacto casi nulo: la gente que apoya a los sitios de descargas (como Megaupload) y los servicios de torrent, ya no realiza ninguna de las acciones anteriormente dichas. Es por eso que varias voces han propuesto el segundo nivel.

Nivel 2: boicoteo ideológico

  • Abstenerse de descargar, reproducir o utilizar discos, libros, películas, juegos, programas, etcétera, sea en forma legal o ilegal
  • Abstenerse de visitar sitios de streaming gratuito (ej. YouTube, GrooveShark, etcétera)
  • No asistir a eventos gratuitos
  • Abstenerse de acceder a sitios cuyo contenido tenga derechos de autor (incluyendo periódicos y sitios de opinión)
  • De ser posible, guardar receptores como el televisor y la radio
  • De ser posible, sustituir todos los programas con copyright por alternativas libres (incluyendo especialmente el sistema operativo)

Este nivel es un mundo de diferencia con respecto al anterior. Más que nada porque, en apariencia, implica privarse de todo tipo de entretenimiento durante un mes completo. Nadie espera que una mayoría realice semejante sacrificio… porque no es necesario.

¿Ha oído alguien acerca de la cultura copyleft? Originalmente se aplicó a programas, gracias a los cuales surgieron sistemas operativos como el GNU OS y/o el Linux, pero luego se extendió a todo tipo de aplicaciones y por último a la cultura. Por ejemplo, varios de los artistas que publican sus obras bajo licencia Creative Commons (aunque de paso advierto que no todos por ciertas razones). Hay buena y mucha música, buen cine (aunque no tanto, de momento), y buenos libros bajo licencia libre en este momento.

Bien, ahora al punto. He estado recopilando personalmente una larga lista de música, cine y libros, todos libres para ser redistribuidos y readaptados sin más restricción que mantener esas libertades. Si pudiera contactarme con algún alto mando de Anonymous, o por lo menos con los administradores de sitios de torrents y descargas, para que por ese mes cambiaran sus enlaces por pura cultura libre cuidadosamente recopilada, entonces causaríamos un movimiento jamás antes visto.

Un mes completo donde los internautas descubrirán que no toda obra tiene restricciones. Un mes donde la cultura libre será fortalecida. Un mes donde, quién quita, la gente se anime a liberar sus propias obras.

Un mes donde el impacto que esperaba Anonymous del Marzo Negro pasará de menguarle pobremente los recursos a los tercos titanes del entretenimiento, que sueñan con un mundo en que las ideas estén en un archipiélago de mil pilares alejados, a quitarle la venda de los ojos a miles, millones de internautas que descubrirán un nuevo modo de ser, tener, y hacer cultura, un sistema más democrático, más razonable.

Y eso es un mundo de diferencia.