Feliz décimo aniversario, Creative Commons

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Un día como hoy, del año 2002, fue liberada la primera serie de licencias Creative Commons. Lawrence Lessig, un visionario abogado estadounidense, armó estas licencias junto con un grupo que empezó a formarse en el año 2001, y con el apoyo del Centro por el Dominio Público de la Universidad de Duke. Su intención era el facilitar el compartir legalmente conocimiento y arte, así como ya se podía hacer con el así denominado software libre. Las licencias Creative Commons fueron inspiradas por las licencias del proyecto GNU, organizadas por la Free Software Foundation a cargo del informático Richard Stallman, y por ello tienen muchas similitudes. Varias de las licencias de ambas organizaciones aplican en su esencia el espíritu “copyleft” de compartir a cambio de compartir de vuelta, utilizando el derecho de autor en su propia contra para evitar que terceros impidan compartir las obras bajo estas licencias.

Hoy, diez años después, Creative Commons es la licencia para compartir contenido más popular de todas, por encima de iniciativas similares como la Licencia de Arte Libre o la Licencia de Documentación Libre del propio proyecto GNU. Las licencias Creative Commons han sido usadas en proyectos como la Wikipedia, Jamendo, Wired, y múltiples bibliotecas universitarias de artículos científicos. Son ya una opción disponible en los hospedajes multimedia más populares, como YouTube, BandCamp, SoundCloud, DeviantArt y Flickr. Con ellas se han licenciado millones de fotografías, libros, películas y álbumes. Junto con la Free Software Foundation, la organización que dirige Creative Commons ha popularizado la cultura abierta y libre.

Hoy Creative Commons está en una nueva fase de desarrollo. Así como ha sacado múltiples licencias para todos los gustos, desde los que meramente dejan compartir gratis hasta los que dejan la obra en el dominio público o similar, también en su momento ha lanzado licencias que hoy ya se han sacado de circulación, como la licencia para países en desarrollo, o las licencias de Sampling. En este momento, Creative Commons ofrece siete licencias principales. Y hoy está discutiendo uno de los cambios más importantes de su historia: ver si margina o retira las licencias que restringen el uso comercial y las obras derivadas, disminuyendo las opciones a solamente tres.

¿Qué razones motivan proponer este nuevo recorte? El cambio está siendo impulsado por el movimiento de cultura libre, que hoy día está tomando cada vez mayor terreno frente a la cultura meramente abierta. Inspirados por el primer movimiento “copyleft” organizado por Stallman, ha surgido un grupo que busca una cultura de compartir más pura, más compatible y menos restringida. Dependiendo de si se toma en cuenta su consideración o no, el futuro de la cultura del compartir será muy distinto. Por ejemplo, tomemos el caso de la música nacional costarricense. Hoy día en nuestro país hay mucha música bajo licencias Creative Commons, pero la música bajo licencias que permitan el uso comercial es prácticamente inexistente. Si se retirara la licencia que restringe los usos comerciales, ¿se pasarían las bandas a modelos totalmente restringidos por derechos de autor? ¿O, por el contrario, empezarían a abrazar modelos alternativos de distribución comercial? En otros ámbitos relacionados, ¿será beneficioso o dañino para la cultura libre permitir obras que no se puedan alterar? ¿Es necesario impedir la derivación de una obra para evitar la distorsión de la opinión del autor? Con estas y otras preguntas deberá lidiar la organización Creative Commons en su próxima década de existencia.

Las licencias Creative Commons han sido uno de los avances en cultura abierta y libre más populares de nuestros tiempos. Y en la próxima década veremos que el acervo de obras libres y abiertas aumentará aún más. Cada día surgen nuevos campos a los que puede aplicarse este tipo de licenciamiento, como la impresión tridimensional o la circuitería modificable. ¿Qué cambios vendrán en el futuro de la cultura libre? Esta será la gran interrogante durante la próxima década.

Licencias no libres en Creative Commons: a favor y en contra

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Durante las últimas semanas, se ha estado discutiendo la creación de la última generación de licencias Creative Commons (4.0), con el fin de ajustarse a la realidad internacional. Uno de los temas más polémicos ha sido la propuesta de eliminar las licencias con restricciones para uso comercial (NC) y obras derivadas (ND). Los argumentos a favor y en contra han sido intensos. Aunque me declaro opositor acérrimo de dichos términos de licencia (que, entre otras cosas, han hecho que prácticamente no exista arte libre en Costa Rica), expondré ambos lados del argumento. Es más: para darles ventaja, empezaré por las razones dadas por los opositores al retiro.

  1. Creative Commons es una herramienta de licenciamiento, y no una ideología. Los términos de licencia están diseñados para cubrir los casos de uso más comunes entre autores. Empujar a dichos autores a preferir una licencia dada no es labor de la fundación.
  2. Remover licencias causaría una disminución en la cantidad de obras bajo licencia Creative Commons. Una cantidad considerable de artistas no están en disposición de compartir sus obras a menos que se garantice que no serán modificadas, o usadas con fines comerciales. Si se eliminaran esas opciones de las licencias Creative Commons, los artistas dejarían de compartir esas obras del todo en vez de mudarse a una licencia más libre.

Ahora bien, del lado de los que están a favor del retiro, las razones son algo más amplias:

  1. Las licencias libres y no libres son mutuamente incompatibles. Las licencias libres precisan que las obras, originales o derivadas, sean libremente usadas y modificadas, sin discriminación al fin del uso. Los términos de licencia NC y ND son incompatibles con este tipo de licencias. Esta situación genera conjuntos mutuamente excluyentes de obras, incluso entre obras del mismo autor, que confunden a quienes quieren aprovecharlas y causan quebraderos de cabeza a quienes buscan recursos libres.
  2. Las licencias no libres a menudo son usadas por desconocimiento. No son pocos los artistas que confunden uso comercial con uso corporativo, y a menudo no conocen las implicaciones de compatibilidad que tiene usar una licencia no libre en sus obras. Además, el hecho de que la mayoría de sitios que usan licencias Creative Commons no recomienden a los usuarios las ventajas ideológicas de las licencias libres sobre las no libres, causa que los usuarios se decanten por usar licencias restrictivas.
  3. Las licencias libres evitan los usos corporativos, mientras promueven los usos comerciales no corporativos. La licencia Compartir Igual (SA) requiere que todas las obras derivadas, y todas las que se mezclen con la obra, tengan igual licencia, lo que impide mezclarlas con obras con todos los derechos reservados. Esto impide el uso corporativo, mientras mantiene los usos comerciales no corporativos: sitios mantenidos con anuncios, eventos y locales comerciales, e incluso venta al mayoreo, que lejos de causar pérdidas considerables al artista, le sirven como medios de promoción.
  4. Las licencias libres ya cubren la protección de los derechos morales. Impedir obras derivadas para impedir la modificación dolosa de la obra, o la atribución errónea, se vuelve innecesario porque las licencias libres protegen los derechos morales del autor, impidiendo específicamente dichos abusos mientras se permiten obras derivadas que no afecten el patrimonio moral del autor.
  5. Creative Commons sí debería tomar partido respecto a la cultura libre. Las licencias Creative Commons son un paso hacia una cultura de compartir. Eventualmente llegará el momento en que las restricciones para compartir se vuelvan inaceptables. Creative Commons debería promover activamente que los artistas prefieran las licencias libres, salvo en casos especiales, y que las licencias antiguas sean retiradas o movidas a un proyecto distinto al de Creative Commons.

Ahora bien, esta es una lista incompleta. Posiblemente los que están en contra del retiro tengan más argumentos de los que no haya tenido noticia. O alguno de los argumentos pueda ser demostrado como falso. Para eso está la sección de comentarios.

Sitios que me gustan, y son CC, pero no totalmente libres

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Hay múltiples sitios, series, y bandas que, por fortuna, tienen licencia Creative Commons, pero desafortunadamente no califican para cultura libre (a menudo por usar CC-BY-NC o similar). Acá una breve lista de la gente a la que tengo pendiente contactar para convencerlos de cambiarse de licencia, de preferencia enviándoles este documento de la Appropedia:

Cuatro breves preguntas que la gente se hace acerca del Creative Commons

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1. ¿Si pongo licencia no comercial a mi obra significa que yo no puedo venderla?
R/ En realidad, significa que solamente tú, y quienes autorices, tienen derecho al uso comercial de la obra.

2. ¿Si permito la modificación de mi obra, los demás pueden usarlo para crear obras difamantes o explícitas?
R/ Las licencias Creative Commons tienen el cuidado de prohibir explícitamente el uso de la obra para fines difamantes; las legislaciones locales también previenen ese tipo de abuso.

3. ¿Si pongo licencia comercial a mi obra, cómo puedo reclamar regalías?
R/ Al colocar una obra con licencia comercial, las regalías se vuelven completamente voluntarias y no puedes exigir su pago. Lo que sí puedes hacer es coordinar un trato preferencial a los distribuidores que acepten compartir ganancias contigo. Un ejemplo sería la iniciativa Creator Endorsed.

4. ¿Por qué prohibir el uso comercial o las obras derivadas no califica como cultura libre, pero prohibir usar una licencia distinta sí lo es?
R/ La cláusula de Compartir Igual tiene el objetivo de evitar que terceros le quiten las libertades que das a las obras derivadas de las tuyas, mientras que las otras restricciones solamente limitan el uso. Para calificar como una licencia libre, se debe permitir el uso y modificación de la obra sin discriminación de finalidad. Ejemplos de discriminación serían prohibir el uso comercial, o permitir solamente fines educativos.

“Nerdson no va a la escuela” presenta: Creative Commons

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Una excelente tira cómica (cortesía de “Nerdson no va a la escuela”) sobre las licencias Creative Commons. Cuando me encontré esta tira, me dije que aunque fuera con traductor, la traduciría al español. La tira es CC-BY y fue traducida con GIMP usando puras fuentes libres, tranquilos. Eso sí, conseguir la fuente de cómic me costó tamaño poco: se llama Serafettin y se baja de acá; ocupa FontForge para compilarla (!) así que si ocupan la fuente, o el archivo XCF que usé para traducir, no duden en mandarme un mensaje.

¡Bonus!

También me animé a hacerla en inglés:

http://nerdson.com/blog/criativos-comuns/

La buena música: Juanitos

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Síp, dos posts de La Buena Música de un solo. Otra vez Jamendo, otra vez REUSABLE, SIN LIMITACIONES COMERCIALES NI COPYLEFT… como este blog, claro.

Hoy hablaremos sobre Juanitos, un grupo francés de rockabilly, soul y algo más. Un grupo con música fluida, muy bailable, y que le agradará hasta al más viejo de la casa. Aunque son franceses, su música está más que nada en español e inglés. Bueno, su español es más bien similar al de esta pieza de Rammstein, pero más fluido y mucho, muchísimo menos grosero. Ya llevan dos discos de lo mejorcito que han sacado, llamados literalmente The Best y The Best vol. 2. No, en serio.

¡ADELANTE MALANDRÍN! ¡ESTÁ LIBRE!
PARTE 1
PARTE 2
(cc-by)

La buena música: Despedidos

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Y acá inaugurando un nuevo segmento de mi humilde blog. Hoy haciendo una recomendación musical, REUSABLE, SIN LIMITACIONES COMERCIALES NI COPYLEFT… como este blog.

Hoy hablaremos de un grupo de ska llamado Despedidos. Según su MySpace, se formaron originalmente en el año 2007 (casi nada, pues) bajo el nombre de “Los que siguen”. Eventualmente salieron tantos y entraron otros tantos, que vieron que quedaban más despedidos que los que seguían, y con ese nombre se quedaron.

Acá les dejo un link al álbum demo (creo yo) que subieron a Jamendo. Excelente mezcla de música suave, como el tango, para luego darle con todo a la batería. Y la vocalista, que muchos describen con una voz dulce y muy natural. ¿Les dije que era ska? Pues como buen grupo de ska, tienen un excelente grupo de instrumentos de viento, y eso los destaca del resto. La pena es que apenas son cuatro piezas (literalmente), pero llenadoras como ellas solas.

¡ADELANTE MALANDRÍN! ¡ESTÁ LIBRE!

PD: Esa frase es tan pegajosa que la seguiré usando.