A year of Project N, and a new NaNoWriMo project

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Spanish: Un año de Proyecto N, y un nuevo proyecto de NaNoWriMo

Today is November 1st. It happens to be the day just after Halloween a.k.a. the All Saints’ Day, it also happens to be the World Vegan Day (keep up the good cause, guys!), and, most importantly, it marks the beginning of the National Novel Writing Month a.k.a. NaNoWriMo. On a day like this, but of year 2012, I began writing Project N, and to date it’s one of the largest copyleft-licensed fiction novels that I’m aware of. A thousand words per day for over three hundred days. It was a project that I really enjoyed writing, one that I had been planning during my teenager years in fact, and that hopefully I’ll be able to finish proofreading (I’ll be done around July of the next year, if I keep the same rhythm).

Today, of course, a new writing month began, so I decided to start something simpler. A brief novel that deals with some topics that had been in my head for the last few days. A novel that I’ll preliminarily call The Man Who Bought A Butterfly. The plot is partly controversial, partly romantic (hopefully), and it deals with a businessman that ends up hiring an Asian homemaid that offers… “special services”, as she calls them. Why did she choose to work there, and how does he live with her, are the topics that I’ll try to develop in this one-shot.

As with Project N, this will be licensed GPL plus exceptions, so better check that other novel if you want to read the license. And of course, the current version, which will be updated daily (so I expect) on this link.

¿La oposición son los padres?

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No, no me refiero a la etapa de la adolescencia en que la juventud se pelea con la autoridad, me refiero a que en este país, tras todos los destapes que se han hecho, hay una intensa sospecha de que la oposición es tan falsa como los Reyes Magos, Santa Claus o el Niñito. Varios importantes opositores al gobierno usan las redes sociales como nuevo medio de comunicación (en contraposición a los medios tradicionales, a menudo reservados con respecto a su crítica al oficialismo). Pero cuando se alegó que estos opositores estaban vendiéndose a la línea oficialista o, peor aún, en realidad eran “infiltrados”, cubrieron con un manto de duda a todos los medios alternativos sin excepción. Mientras unos y otros se defienden, causando por tanto acusaciones mutuamente conflictivas, esto deja al medio en general como una fuente inconfiable de su propia confiabilidad. Ni siquiera puede determinarse a ciencia cierta si este daño a la confianza fue un desafortunado efecto colateral, o un efecto cuidadosamente planificado para favorecer a uno u otro bando. Continuar leyendo

I’ve just released (the draft of) a light novel

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Spanish: Acabo de sacar (el boceto de) una novela ligera

It all began a November 1st, when I found out about the United States’ National Novel Writing Month (or NaNoWriMo), where people are challenged to write a 50,000-word novel during that month. I had an idea in my head, growing for many years, and though I had made several tries before, I had left them abandoned. The idea was to release a comic book, Japanese-style. But first, learning from the experience of many series, I had to write the story. And what a better way to do so than with a light novel? Continuar leyendo

Acabo de sacar (el boceto de) una novela ligera

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English: I’ve just released (the draft of) a light novel

Todo empezó un primero de noviembre, cuando me enteré del Mes Nacional de Escritura de Novelas de los Estados Unidos (NaNoWriMo, por sus siglas en inglés), en que retan a la gente a escribir una novela de 50.000 palabras durante ese mes. Yo tenía una idea en la cabeza, madurando durante varios años, y aunque había hecho varios intentos antes, los había dejado abandonados. La idea era sacar una historieta al estilo japonés. Pero primero, aprendiendo de la experiencia de varias series, tenía que escribir la historia. ¿Y qué mejor forma de hacerlo que con una novela ligera?

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Carta abierta a una distribuidora

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Estimada empresa de distribución: Por la presente solicito respetuosamente comentarles acerca de los temores que tienen los fanáticos de cierta serie de alto calibre con respecto a la película de la misma que será lanzada en nuestras tierras, mediante la intervención de su empresa, en el último trimestre de este año. Sepan disculpar el hecho de que no me refiera a las cosas por su nombre, pero pronto será evidente que hay razones de peso para ello. No planeo llamar a un veto a los fanáticos, como muchos han decidido, ni reclamar sus decisiones empresariales, sino simplemente hacerles una consulta básica.

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Smartphones y su OS: ¿qué impacto tiene el rendimiento nativo?

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Por más libreculturista que sea, debo admitir que la gente de la manzana tiene una ventaja importantísima sobre Android: rendimiento nativo. ¿Y eso con qué se come?, preguntará el novato. ¿Eso en qué afecta a mi teléfono? ¿Y se podrá hacer algo al respecto?
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Para usar Netflix, toca pasar por caja dos veces

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Ahora que por fin tengo un salario estable, me decidí a probar qué tal es Netflix (un servicio de transmisión por Internet). Un bufete libre de series y películas, totalmente a lo legal, y apenas a 4000 colones al mes, parece una excelente idea en un principio. Eso sí, nunca aclaran que para poder verlos, toca pasar por caja dos veces. ¿Cómo es eso? Bueno, pues quienes usamos Linux como sistema operativo nos quedamos fuera de la tajada.

Primeramente, cuando se entra al sitio y se abre una película para verla, se recibe un mensaje indicando que la plataforma no es soportada. Para ver si era en serio o simplemente era falta de conocimiento de la plataforma, uso un cambiador de agente de usuario para que mi navegador apareciera como si fuera de Windows. Hasta ahí todo bien, pues paso de la pantalla, hasta que me indica que debo instalar un agregado llamado Silverlight. ¿Lo malo? El agregado es exclusivo, cómo no, para Windows. Trasteando por la red, encuentro un proyecto llamado Moonlight, que es la implementación libre de Silverlight, pero el sistema que utiliza este último para reproducir los videos propiamente dichos no está licenciado para ser usado por terceros, mucho menos bajo licencia libre. Acá es donde me topo por primera vez con el problema del DRM integrado de la plataforma. Entiendo que no quieran las empresas que les bajen las películas a diestra y siniestra, pero ya verán por qué les digo que se pasan de la raya.

Bueno, con Silverlight no se podrá, pero al menos me quedan dos alternativas. Una, el HTML5 de toda la vida con un sistema DRM (no standard, y espero que así siga) llamado EME. Algunos navegadores, como Chrome, ya lo han implementado, así que bajo la versión beta, activo el EME, instalo el web-app, y… nada, aún me marca como incompatible. (Al parecer solamente sirve en el Chromebook, un sistema operativo basado en Chrome, y no se puede instalar en mi computadora.) Bueno, entonces tengo la segunda opción, que es usar la aplicación para Android. Bajo el emulador de Genymotion, lo instalo, le meto la app, reproduzco un video y… una gloriosa pantalla en negro es lo único que aparece. Al menos sí se oía el audio, y los programadores de Genymotion planean arreglar ese error algún día, pero a como está la cosa, lo dudo mucho.

Así que al final, me tocó sacar la laptop que aún tenía un vetusto Windows XP instalado y reproducir desde ahí. Por eso digo que toca pagar dos veces: quienes no tengan Windows, pues les tocará pagar por Windows (o por una tablet con Android que tenga salida HDMI). Con razón la FSF llamaba a boicotear a Netflix: es literalmente un producto inutilizable con software libre. Y todo por la paranoia de que los clientes se pongan a, digamos, respaldar las películas que miran. Me quedaré el mes de prueba, a ver si el emulador de Android sirve, o si por fin soporta Chrome para Linux. Y si no…