De la Fundación Mozilla y la presión de pares

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Hace poco, la fundación Mozilla, creadora del navegador de código abierto Firefox, hizo noticia al declarar que dicho navegador contendría la opción de utilizar un añadido para darle compatibilidad con EME, el standard de restricción anticopia (DRM) que ya es utilizado por Internet Explorer y Google Chrome. El agregado, evidentemente de código cerrado, será desarrollado por Adobe, el creador de Flash, que de hecho está descontinuado en Firefox para (GNU+)Linux desde hace tiempo. Evidentemente muchos han condenado la decisión, considerándolo una traición a los logros que ha buscado Mozilla a través de los años. Sin embargo, hay una razón por la que denomino a Firefox como “código abierto” en vez de “software libre”, y es porque esta no es la primera vez que Mozilla capitula a la presión de grupo.
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#ResetTheNet: cómo vivir “fuera de la red” sin salirse de Internet

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Hoy, múltiples organizaciones se han unido para promover el uso generalizado de herramientas que ayuden a la privacidad y la soberanía digital, en un movimiento que se ha denominado #ResetTheNet (“reiniciemos la red”). He estado utilizando personalmente muchas de las herramientas que han propuesto, pero honestamente he estado posponiendo mucho el crear una guía para que el tipo común y corriente pueda vivir su vida lo más fuera posible de los mayores silos de información, en particular los más acusados de colaborar con violaciones a la privacidad como serían Google, Facebook, Microsoft, etcétera. ¿Y qué mejor forma de hacerlo que usando software libre para todo lo que se pueda? La máxima transparencia, y la posibilidad de poder mudarse en caso de que ocurra algo sospechoso en nuestro actual proveedor, son dos detalles de vital importancia para poder confiar en aquellos a quienes confiamos nuestra información. A continuación, una lista de pasos tan sencilla como he podido hacerla para mantenerse seguro en casa, en línea y en el teléfono móvil/celular.

Paso 1: En línea

  • Hágase una cuenta en un proveedor de correo y chat basados en software libre. Recomiendo Autistici/Inventati (basado en Italia pero requiere aprobación previa), OpenMailBox (que además tiene un servicio de hospedaje de archivos), o Riseup (que lamentablemente tiene tres problemas: está hospedado en los Estados Unidos y es propenso a órdenes judiciales, requiere la aprobación de otros dos usuarios actuales de Riseup, y el espacio de almacenamiento de correos es reducidísimo). En cualquier caso, procure mantener el correo lo más vacío posible, y guarde los correos viejos importantes en su propia computadora (por ejemplo, mediante Thunderbird).
  • En caso de que ocupe chatear, es altamente recomendable usar un cliente dedicado, que puede buscar más abajo. Pero si por alguna razón no puede instalar uno, puede usar Converse.js o JWChat.
  • Hágase una cuenta en un proveedor de hospedaje de archivos basado en ownCloud. Recomiendo el provisto por OpenMailBox (que tiene además servicio de correo y chat) y OwnDrive (que ofrece un servicio gratuito de 1 GB y se puede pagar una tarifa cómoda por hasta 500 GB). Estos proveedores además incluyen servicio para lector de RSS (útil para ver noticias), se pueden escribir notas y editar documentos en formato OpenDocument, así como escuchar la música que suba.
  • Hágase una cuenta en una red social libre. La más funcional que conozco es Friendica (muy similar en estructura a Facebook), seguida de cerca por GNU Social, otrora Status.Net (más similar a Twitter). En el primer caso, el servidor más estable es MyFriendica, y en el segundo el campeón indiscutible es Quitter.
  • Cambie su buscador. En un mundo ideal recomendaría mudarse a Seeks (basado en software libre) o incluso instalar YaCy (que utiliza tecnologías P2P para que las búsquedas no dependan de un servidor, sino que se compartan entre todos los usuarios de YaCy). Pero mientras maduran estas herramientas, la mejor opción es DuckDuckGo, que se actualizó recientemente para poder buscar directamente imágenes y videos, utiliza múltiples motores de búsqueda para dar los mejores resultados, despliega resultados directamente en pantalla para búsquedas comunes, y a pesar de estar hospedado en los Estados Unidos procura anonimizar las búsquedas al máximo.
  • Si puede, procure también utilizar otras herramientas basadas en software libre. Apertium es un traductor en línea (con cliente local si se prefiere) basado en software libre, pero que lamentablemente no le llega aún a la altura de Google Traductor. MediaGoblin es un servicio de hospedaje multimedia altamente flexible que puede sustituir a YouTube, Flickr, Instagram, DeviantArt y demás, con un servidor público en Gobblin.se. Ur1.ca es un acortador de enlaces basado en software libre, bastante sencillo, así como las diversas instancias de YOURLS que dan mayor control sobre los enlaces (personalmente uso una instancia pública, corta.co). Si necesita hacer edición colaborativa de archivos en servicios como Google Docs, y el documento es de texto plano, puede considerar usar una instancia de Etherpad, como la que provee Riseup o La Quadrature Du Net.

Paso 2: En casa

  • Considere instalar (GNU+)Linux en su computadora. Si el hardware de su sistema y sus actividades diarias se lo permiten, considere usar una distribución basada 100% en software libre; recomiendo Trisquel para los más novatos. Si no fuera posible, siempre puede instalar ediciones más flexibles de Linux (recomiendo en este caso Linux Mint). No dude en solicitar ayuda para instalar el sistema; hay múltiples foros donde puede despejar todas sus dudas. Tampoco olvide encriptar el disco duro durante la instalación.
  • El sistema operativo traerá por defecto la mayoría de cosas que necesita para una computación segura, pero no todas. Por ejemplo, en Firefox (o sus equivalentes como Iceweasel o Icecat) es recomendable agregar complementos como HTTPS Everywhere (que asegura que todas las conexiones utilicen un canal seguro, aunque solamente entre el usuario y el servidor), o AdBlock Plus (que elimina los anuncios, pero además puede configurarse para evitar que las redes sociales espíen qué sitios se visitan). En Thunderbird es recomendable agregar Enigmail (que permite usar el sistema GPG, que permite verificar el origen de los mensajes y encriptarlos para que terceros no los vean, pero necesita que ambas partes tengan GPG disponible). En el cliente de chat Pidgin (o compatible) hay un sistema similar al GPG, conocido como OTR (“fuera de registro” por sus siglas en inglés).
  • Si quiere ir un paso más allá, considere configurar su computadora para conectarse mediante Tor. Este sistema rebota sus datos encriptados mediante múltiples nodos, de tal forma que los servidores no tienen idea de dónde viene su propia información. Sin embargo, usarlo eficazmente requiere más dedicación que los métodos anteriormente mencionados, y para ello es recomendable leer otras guías.

Paso 3: En el teléfono

  • Si tiene un teléfono Android: felicidades, vamos por buen camino. Si tiene un teléfono iPhone o iPad, le recomiendo ir ahorrando para cambiarlo, porque usarlo en forma segura es bastante utópico.
  • Busque si su teléfono tiene disponible “root”, es decir, capacidad de recibir permisos de administrador o superusuario. Esto será necesario para el siguiente paso.
  • Busque si su teléfono tiene un ROM disponible. Un ROM es una imagen del sistema operativo del teléfono; está el original del fabricante, y otros basados en software libre que se pueden usar en vez del original. El plan es utilizar uno de los segundos; además de liberar recursos del teléfono que se usarían en aplicaciones del fabricante, esto limita la cantidad de datos que puede recolectar el fabricante de sus hábitos con el teléfono. Recomiendo usar CyanogenMod, uno de los más completos hoy día.
  • Aplique los parches para conseguir el “root” en su teléfono, y luego instale el ROM correspondiente. Tenga cuidado, sin embargo, puesto que no conocer el procedimiento apropiadamente puede dejarlo con el teléfono muerto y convertido en un caro ladrillo, y además la mayoría de los fabricantes le denegarán la garantía por realizar este procedimiento, tenga éxito o no. (En algunos casos basta con respaldar el ROM anterior y deshacer los cambios para aplicar la garantía de nuevo, pero no en todos.) Al igual que en su computadora, usted puede también encriptar el dispositivo después de la instalación.
  • La mayoría de ROMs requieren que el usuario instale las aplicaciones de Google (conocidas como GApps) por aparte. Si no requiere usar aplicaciones de Google Play, procure no instalar las GApps; para instalar aplicaciones, recomiendo usar F-Droid, un repositorio alternativo de aplicaciones que contiene solamente software libre para Android.
  • Ya que tenga su teléfono parchado, puede instalar varias aplicaciones. Si quiere un navegador que sincronice sus pestañas entre el teléfono y el escritorio, instale Firefox para Android. Si quiere sincronizar sus contactos en vez de mantenerlos en el teléfono o en los servidores de Google, instale DAVDroid (es de pago en Google Play pero gratis en F-Droid), y luego use el servidor de ownCloud que haya elegido para sincronizar sus contactos y citas (el procedimiento es algo complicado porque hay que repetirlo para cada una de las dos funciones, pero hay guías para realizarlo). Si quiere sincronizar archivos, instale ownCloud para Android (mismo caso que DAVDroid), y para revisar noticias instale ownCloud News (mismo caso que ownCloud). Para chatear tiene disponible múltiples aplicaciones: Xabber, Beem, ChatSecure

Paso 4: En su comunidad

  • Desafortunadamente, estar “fuera de la red” significa que debe volver a buscar a sus contactos personalmente, y convencerlos de seguir los anteriores pasos para que sigan en contacto con usted. No se sorprenda si halla que nadie quiere mudarse con usted; esto es perfectamente normal, porque no hay aún masa crítica ni medios para concientizar a la gente para que se mude. Pero el día de #ResetTheNet viene precisamente a traer esa masa crítica; mientras más gente conozca al respecto, mejor.

El caso Eich: Mozilla no puede salir de esta

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Primeramente, un recordatorio para quienes no han estado al tanto del acontecer tecnológico este mes: a principios de abril fue llamado a dirigir la fundación Mozilla (creadora de Firefox y Thunderbird) al señor Brendan Eich. En buena teoría era la mejor decisión de la historia: él es nada menos que el creador de JavaScript, el lenguaje de programación usado en todos los principales navegadores de internet. Todo bien hasta que sacaron algunos trapos sucios del pasado, en específico una donación realizada por Eich para el movimiento en contra de la aprobación de matrimonio igualitario en California. Lo que sería indistinto si Mozilla no fuera considerada un estandarte de la promoción de la igualdad social, al punto de que los pro-igualitarios llamaron a boicotear el software de Mozilla. Al final la presión fue tanta, que Eich fue forzado a renunciar… y acá los que están a favor del matrimonio tradicional llamaron a su vez a boicotear a Mozilla, por estar, en su opinión, abusando de la tolerancia para acallar una opinión que no era aceptada por la mayoría, y que además, otra vez en su opinión, promovía la inmoralidad social.

En fin, Mozilla no tiene forma de salir limpiamente de esta. Sea que dé marcha atrás y se busque nuevamente el boicot de los pro-igualitarios, o que siga a como está y continúe con el boicot de los tradicionales. Si por ética se trata, solamente los más tibios pueden seguir utilizando software hecho u originado por Mozilla, ¡hasta alternativas como Iceweasel (de Debian) o el ultraortodoxamente libre Icecat (de la Free Software Foundation) han salido rascando en este boicot! Y lo más grave de todo es el resultado inmediato del mismo: las cuatro principales alternativas a Firefox (en específico Internet Explorer, Chrome, Opera y Safari) son de código cerrado en todo o en parte, o lo que es lo mismo, software privativo. Eso quiere decir que sus usuarios no tienen forma de evitar que los fabricantes de dichos navegadores los espíen o los dejen con vulnerabilidades irreparables, lo que para propósitos prácticos es un costo muy grande por pagar en un boicot. Hay más alternativas, la mayoría basadas en el motor WebKit (que cosa curiosa, los últimos cuatro navegadores citados usan internamente), pero la gran mayoría son exclusivos de Linux (en particular el navegador standard de GNOME,  Web [otrora Epiphany], y su contraparte de KDE, Rekonq), y los demás están descontinuados (Arora), siguen presentando código de Mozilla (K-Meleon), o su integración con Windows es pobre (Midori, que de momento es la mejor opción disponible). Pase lo que pase, la red terminará gravemente dañada por este conflicto, y es poco lo que la comunidad de software libre puede hacer para controlar el daño.

Para usar Netflix, toca pasar por caja dos veces

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Ahora que por fin tengo un salario estable, me decidí a probar qué tal es Netflix (un servicio de transmisión por Internet). Un bufete libre de series y películas, totalmente a lo legal, y apenas a 4000 colones al mes, parece una excelente idea en un principio. Eso sí, nunca aclaran que para poder verlos, toca pasar por caja dos veces. ¿Cómo es eso? Bueno, pues quienes usamos Linux como sistema operativo nos quedamos fuera de la tajada.

Primeramente, cuando se entra al sitio y se abre una película para verla, se recibe un mensaje indicando que la plataforma no es soportada. Para ver si era en serio o simplemente era falta de conocimiento de la plataforma, uso un cambiador de agente de usuario para que mi navegador apareciera como si fuera de Windows. Hasta ahí todo bien, pues paso de la pantalla, hasta que me indica que debo instalar un agregado llamado Silverlight. ¿Lo malo? El agregado es exclusivo, cómo no, para Windows. Trasteando por la red, encuentro un proyecto llamado Moonlight, que es la implementación libre de Silverlight, pero el sistema que utiliza este último para reproducir los videos propiamente dichos no está licenciado para ser usado por terceros, mucho menos bajo licencia libre. Acá es donde me topo por primera vez con el problema del DRM integrado de la plataforma. Entiendo que no quieran las empresas que les bajen las películas a diestra y siniestra, pero ya verán por qué les digo que se pasan de la raya.

Bueno, con Silverlight no se podrá, pero al menos me quedan dos alternativas. Una, el HTML5 de toda la vida con un sistema DRM (no standard, y espero que así siga) llamado EME. Algunos navegadores, como Chrome, ya lo han implementado, así que bajo la versión beta, activo el EME, instalo el web-app, y… nada, aún me marca como incompatible. (Al parecer solamente sirve en el Chromebook, un sistema operativo basado en Chrome, y no se puede instalar en mi computadora.) Bueno, entonces tengo la segunda opción, que es usar la aplicación para Android. Bajo el emulador de Genymotion, lo instalo, le meto la app, reproduzco un video y… una gloriosa pantalla en negro es lo único que aparece. Al menos sí se oía el audio, y los programadores de Genymotion planean arreglar ese error algún día, pero a como está la cosa, lo dudo mucho.

Así que al final, me tocó sacar la laptop que aún tenía un vetusto Windows XP instalado y reproducir desde ahí. Por eso digo que toca pagar dos veces: quienes no tengan Windows, pues les tocará pagar por Windows (o por una tablet con Android que tenga salida HDMI). Con razón la FSF llamaba a boicotear a Netflix: es literalmente un producto inutilizable con software libre. Y todo por la paranoia de que los clientes se pongan a, digamos, respaldar las películas que miran. Me quedaré el mes de prueba, a ver si el emulador de Android sirve, o si por fin soporta Chrome para Linux. Y si no…

The several levels of Black March

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Español: Los varios niveles del Marzo Negro

Hopefully you already know about the Black March initiative. For those who haven’t, I’ll recap quickly: the semi-clandestine group Anonymous plans to boycott next March the so-called “content industries”, that is, the creators and providers of entertainment, whether music, movies, books, etcetera. However, the diverse factions of the group and its allies have split on two levels of boycott: one, the merely economical boycott, and the other one, a more ideological boycott.

Level 1: economical boycott

  • Not purchasing albums, books, movies, programs, games, concert/match/event tickets, etcetera
  • If possible, unsubscribing at least temporarily from pay-per-use entertainment services (newspapers, cable, streaming, etc.)

This level was the one originally proposed by Anonymous. Unfortunatel, staying at that level would have a next-to-zero impact: people who support download sites (like Megaupload) and torrent services already don’t carry out any of the before-said actions. This is why several voices have proposed the second level.

Level 2: ideological boycott

  • Refrain from downloading, playing or using albums, books, movies, games, programs, etcetera, whether legally or illegally
  • Refraining from visiting free streaming sites (e.g. YouTube, GrooveShark, etcetera)
  • Not attending free events
  • Refrain from entering sites whose content is copyrighted (including newspapers and opinion sites)
  • If possible, storing receivers like TV and radio
  • If possible, replacing all copyrighted programs with freedom-compliant alternatives (including especially the operative system)

This level has a world of difference compared with the former. Especially because, seemingly, it implies to deprive oneself of all sorts of entertainment for a whole month. Nobody expects a majority to carry on such a sacrifice… because it’s unneeded.

Has somebody heard about the copyleft culture? Originally it was applied to programs, and thanks to that several operative systems appeared, like the GNU OS and/or Linux, but then it extended to all sorts of applications and finally to the culture. For example, several of the artists who publish their works under Creative Commons licensing (although, by the way, I warn that not all of them do, for several reasons). There’s good and plenty of music, good movies (although not so many, in this moment), and good books under a freedom-compliant license in this moment.

Well, to the point. I’ve been personally compilating a long list of music, movies and books, all free to be redistributed and readapted without any further restriction besides keeping said freedoms. If I could contact a high command of Anonymous, or at least the administrators of download and torrent sites, for convincing them that, during that month, they changed their links with only free culture, carefully compiled, then we would cause a movement never seen before.

A full month where internauts would discover that not every work has restrictions. A month where free culture will be fortified. A month where, who knows, people will get animated to free their own works.

A month where the impact that Anonymous expected with the Black March will pass from meagerly decreasing the resources to the stubborn entertainment titans, who dream with a world where ideas are in an archipelago of a thousand faraway pillars, to removing the strap off the eyes of thousands, millions of internauts, who will discover a new way to be, have, and make culture, a more democratic, more reasonable system.

And that’s a world of difference.

Por qué los teléfonos inteligentes y tabletas están arruinando la interfaz del escritorio

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Estos son tiempos de cambio para las interfaces computacionales. En un principio teníamos la venerable interfaz de texto, luego vino la interfaz gráfica con su ratón y su método de hacer clic con un puntero. Pero luego vino el problema de crear una computadora ubicua y compacta, lo que hoy llamamos “teléfono inteligente”. Miniaturizar la interfaz de la laptop era inviable dado el pequeño tamaño de un teléfono celular, por lo que tocaba implementar una interfaz nueva. La pantalla táctil resultó vencedora en la carrera por buscar un sistema de entrada aceptable, gracias a su flexibilidad, pero tenía el defecto de ser pequeña y admitir solamente toques; la rueda y el clic derecho del ratón, así como la función para colocar el cursor en un elemento sin activarlo, ya no eran físicamente posibles en dicha pantalla. La interfaz, por tanto, tuvo que ser rediseñada, con gestos táctiles que aprovechaban la pequeña pantalla al máximo, incluso llegando a aprovechar múltiples dedos a la vez para tareas como acercar una imagen.

La siguiente generación de entornos de escritorio está profundamente influenciada por la interfaz de los populares teléfonos inteligentes, y sus primos más amplios en dimensiones y potencia, las tabletas, que hoy día desplazan poco a poco a las tradicionales computadoras portátiles. Sin embargo, esto entraña un grave problema: los desarrolladores intentan replicar ciegamente en el escritorio la misma interfaz de las tabletas, sólo por ser popular, o quizá con la esperanza de usar una interfaz unificada en el escritorio y el mundo portátil. Dos ejemplos recientes vienen al caso: GNOME Shell y la nueva interfaz de Windows 8. Estas interfaces no toman en cuenta que muchos de los elementos de diseño que implementan se deben a las limitantes de la pantalla de un teléfono. El resultado: interfaces que requieren más movimiento del ratón y más pasos que el paradigma de escritorio, que ocultan innecesariamente opciones de uso regular (a menudo con el pretexto de simplificar la experiencia al usuario), que favorecen el uso de una sola aplicación maximizada a cambio de casi imposibilitar la interacción entre varias ventanas y, lo más importante, que reducen consistentemente las opciones para que usuarios avanzados personalicen su interacción con el sistema operativo.

Hay quienes dicen que quienes se quejan de los cambios simplemente sufren de indisposición a aprender un nuevo paradigma. Que se puede reaprender, se puede, pero eso no quita el problema de fondo: intentan meter por la fuerza un paradigma de teléfono en un sistema de escritorio para el que no fue diseñado en primer lugar. Es comprensible el querer unificar interfaces, pero la respuesta no es emparejar hacia abajo, limitando las capacidades del escritorio, sino equiparar, usando elementos comunes pero variando ligeramente la interfaz en función del tamaño de la pantalla y del sistema de entrada, como ya lo hacen KDE 4 y Enlightenment-17. ¿Es complicado? Sí. Pero muy valioso a la larga.

Difuso – una historia distópica

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Nota: A solicitud del concurso, esta entrada ha sido escrita primeramente en idioma inglés.

English language version available here.


Difuso

Una historia distópica

CC-BY-SA Carlos Solís. Derechos mayoritariamente invertidos. Se puede solicitar una licencia más liberal.

Esta obra tomó parte del Future of Copyright Contest.


Vera Ruthenford no es una ciudadana ordinaria.

Ella es capaz de ver personas donde otros ven borroso.

Ella es capaz de oír ruido donde otros oyen silencio.

Ella es capaz de percibir la verdad. Continuar leyendo