Idiomas auxiliares: un mundillo que hay que conocer

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La mayoría de la gente que me conoce no sabe que tengo un gusto por los idiomas auxiliares. Son idiomas que a la gente se le ha ocurrido armar para, entre otras cosas, ayudar a la gente a comunicarse, usando un idioma simple de aprender.

Los inicios

Los primeros intentos de idiomas auxiliares fueron realmente muy poco conocidos, con nombres que oscilaban entre el Ro y el Carpophorophilus. El idioma auxiliar más antiguo que sigue en uso (por más de una persona, al menos) es el Volapük, un idioma con fuerte influencia germánica (y con un derivado más cercano al latín, llamado Idiom Neutral), cuya creación tiene una historia muy peculiar: un sacerdote de apellido Schleyer soñó que Dios lo había mandado a crear un idioma para que la humanidad se entendiera. Y tuvo bastante éxito, al menos hasta que llegó otro mucho más famoso.

Zamenhof: El Esperanto y los esperantidos

Ludwig Zamenhof era un doctor polaco (más precisamente un oftalmólogo) que, por alguna razón, se le ocurrió también crear una lengua auxiliar. Su resultado: el idioma Esperanto, del cual usted quizá haya oído hablar, más que nada porque actualmente es el más famoso. Lo que no es mucho decir, porque lo habla un millón de personas cuando mucho, y de esas, sólo diez mil lo hacen con fluidez. El idioma de Zamenhof es fonético (no como el inglés, donde cada letra puede pronunciarse de muchas formas distintas), y absolutamente regular (tanto así, que para incorporar una palabra al idioma, ésta debe ser modificada). Aparte de algunos problemas (como la falta de un género neutro, o el uso de letras que no están disponibles en la mayoría de computadoras), ha logrado tener una fanaticada casi religiosa, así como diversos congresos anuales a los que asiste gran cantidad de público.

Será un idioma popular, pero muchos notaron que tenía varios defectos. Por ello, no mucho tiempo después de la creación del esperanto, un grupo se reunió para hacer reformas diversas al idioma, del cual surgió el idioma Ido. Este (cuyo nombre proviene de la raíz esperantida para “descendiente”) se basa en el alfabeto “inglés” (sin circunflejos, ni tildes, ni nada), los sustantivos son neutros por defecto, y los vocablos que se habían incorporado con fonología errónea en el esperanto fueron corregidos, o sustituidos por raíces latinas. A pesar de los importantes cambios, la fama del Esperanto le ganó, e hizo que el Ido quedara relegado a unos cien hablantes alrededor del mundo hoy día.

También surgieron otros derivados del esperanto: el Novial, desarrollado por el lingüista Otto Jespersen, el cual tenía varias incorporaciones de los idiomas germánicos; el Fasile, con una gramática simplificada; el Romániço, que está en un punto intermedio entre el esperanto y el latín; y el Omnial, creado como lengua franca de una isla ficticia donde llegaban náufragos de varias embarcaciones.

Los latinidos

El latín fue el idioma usado en todo el antiguo Imperio Romano, el cual abarcó la mayoría de Europa Occidental. De hecho, el español, el italiano, el portugués, el francés, y otros idiomas más están basados en el latín. Es razonable, entonces, pensar que un idioma basado en el latín simplificado sería un excelente idioma auxiliar, al menos en Europa, donde la mayoría de habitantes podrían entenderlo sin requerir cursos previos. Pero si tomamos en cuenta que los países europeos colonizaron gran parte del planeta, impregnando a muchas culturas con su idioma, la cantidad de posibles hablantes aumenta significativamente.

El latinido más famoso es el Interlingua, el cual tiene un vocabulario basado en el latín, y una gramática basada en los principales idiomas de Europa, inclusive los no latinos como el inglés y el alemán. El Interlingua, a su vez, se basa en el llamado “Latino sine flexione”, que es básicamente el latín puro, pero sin conjugaciones. Existe también otro proyecto denominado Occidental, muy similar al interlingua pero aun más simplificado.

Idiomas lógicos

Entre los idiomas más curiosos de la lista, están los idiomas lógicos: lenguajes basados en la lógica de predicados, que procuran ser totalmente inambiguos, y que por lo mismo ocupan que quienes los aprendan deban mentalizarse para un paradigma idiomático diferente, lo cual suele ser complicado. El primero en surgir fue el Loglan, posteriormente sustituido por el Lojban. Eventualmente también apareció un derivado denominado Ceqli, con el objetivo de tener un vocabulario todavía más internacional.

Idiomas simples

Existen idiomas intencionalmente simplificados (algunos sin tan siquiera vocablos para los números más allá del dos), que también implican un cambio de paradigma, pero su objetivo es que las personas piensen en forma más simple, como una especie de zen. Entre ellos está el Toki Pona, el Bon Wen (que incluso tiene una fonética simplificada y hasta ambigua si se quiere), y el Ta Lo Ne (que tiene la asombrosa cantidad de sólo 31 palabras monosílabas como vocabulario, la mayoría con significados tremendamente amplios).

Pidgin y worldlangs

Un pidgin es un idioma que surge en forma natural (en el sentido de que no es creado por un organismo), usando uno o más idiomas como base, y con una gramática altamente simplificada. Entre estos están el idioma indonesio (alias “Bahasa Indonesia”), el criollo haitiano, el papiamento, el bislama y el tok pisin. Al ser un idioma simplificado en forma natural, es lógico pensar que esta estructura pueda servir de base para crear una lengua auxiliar; por ejemplo, la Lingua Franca Nova está basada en el latín, y tiene la peculiaridad de que sus palabras pueden funcionar como verbos, sustantivos, o adjetivos sin tener que agregar ningún sufijo ni partícula. El Glosa, a su vez, está basado en el idioma griego pero simplificado.

Un pidgin también resulta ser una excelente base para un worldlang, o “idioma mundial”, en el sentido de que procura incorporar vocabulario de tantos idiomas como resulte posible. El NeoPatwa tiene un método similar a la Lingua Franca Nova, pero incorpora un vocabulario extraído de gran cantidad de idiomas. Especial mención me merecen la Lingwa de Planeta, un idioma que además de mundial, resulta ser tremendamente compacto y bien sonante; y el Algilez, que aunque tiene como base el inglés, hace uso de un alfabeto (basado en un círculo dividido en seis secciones) que procura ser una alternativa neutral al alfabeto latino.

Idiomas indoeuropeos

Para los que no lo sabían, el primer idioma del que se tiene constancia es el idioma indoeuropeo, del cual se basan la mayoría de idiomas de Asia y Europa. Podría incluso decirse que fue el idioma que todos hablaban antes de aquel incidente en la Torre de Babel, pero esa es otra historia. Lo cierto es que, dado ese dato, un idioma basado en el indoeuropeo podría ser un buen candidato a idioma auxiliar; es más, una versión “renacida” del indoeuropeo procura exactamente eso, pero desafortunadamente es tan difícil como un idioma natural. Lo mismo puede decirse del Sambahsa, pero este tiene el detalle de incluir palabras de otros idiomas, acercándose un poco más a un worldlang.

Idiomas a priori y artísticos

Los idiomas anteriormente mencionados se basan, de una forma u otra, en otros idiomas previamente creados, lo que en jerga lingüística se denomina “a posteriori”. También hay idiomas auxiliares cuyo vocabulario y gramática fueron creados de cero, lo que es bueno porque no depende de ningún otro idioma, pero malo porque nadie lo conoce, y a nadie le parece lo suficientemente natural; a estos se les llaman idiomas “a priori”. Un ejemplo de este tipo de idiomas es el Kotava.

También existen los llamados “idiomas artísticos”, creados por motivos más estéticos que auxiliares. Entres estos destacan el Klingon (creado para la saga de Star Trek), el Na’vi (creado para la película Avatar), y los diversos idiomas que creó J.R.R. Tolkien, quien dicho sea de paso, era amante de crear idiomas, de preferencia eufónicos. A pesar de que no fueron creados para ser hablados por el público en general (muy en especial el Klingon), tienen gran cantidad de hablantes, e inclusive se realizan convenciones, obras de teatro y libros en esos idiomas.

Concluyendo

Espero que les haya sido interesante este artículo. Mis favoritos personales (más que nada por simplicidad, consistencia y vocabulario) son el Ido, la Lingwa de Planeta, y el Omnial, pero si desean aprender un idioma que mucha gente use, pueden empezar por el Esperanto, y posteriormente seguir con los otros que recomiendo. Y si se me escapó citar algún otro idioma auxiliar, les recomiendo que escriban en los comentarios. Ahí abajo, exactamente.

Ocupamos un género neutro en el idioma español

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Cuando leo una noticia, un artículo, o cualquier cosa redactada con esta ideología del lenguaje inclusivo, noto que algo está fallando. “Los y las adolescentes”. “Los niños y las niñas”. “Cada uno y cada una”. No sólo suena irritantemente redundante, suena igualito a un discurso de Vicente Fox.

Y digo que algo está fallando, porque es evidente que nuestro amado idioma español ocupa un género neutro, como lo tienen otros idiomas importantes (entre ellos, hasta cierto punto, el inglés). Ya varios lo han intentado con la arroba: “[email protected] adolescentes”, “[email protected] niñ@s”, “Cada [email protected]”. Y es loable, da a entender algo tipo “o/a”, ¿pero cómo rayos se pronuncia?

Entonces se me ocurrió usar una vocal que estuviera desocupada y no sonara raro. La u no suena muy eufónica que digamos, así que la descarto. La i… de inmediato me acordé de las “amiguis”; también fuera. Eso nos deja con la e.

Así que podemos conjugar un género neutro de esta forma:

  • Artículos definidos: le, les
  • Artículos indefinidos: une, unes
  • Pronombres: Elle (o ele), elles
  • Los sustantivos y adjetivos que sustituyen una vocal por “a” para convertirse en femeninos, sustituyen dicha vocal por “e” para convertirse en neutros.

Hagamos la prueba: “Les adolescentes, les niñes, cada une”. Suena elegante la solución, ¿cierto? Bueno, lo acepto, hay un par de fallos que he notado. El primero es que hay palabras que utilizan “e” para el masculino y “a” para el femenino, y no estoy seguro si los que abogan por el lenguaje inclusivo estarán molestos molestes con esto. Luego, está el hecho de que existen palabras, como “médico/médica” que se verían raros con una forma como “médique”. ¿Se verá bonito escribir “médike” en esos casos?

En fin, que esto no lo tengo totalmente terminado. Espero sus sugerencias y comentarios al respecto. Sí, justito ahí abajo.