GamerGate: por qué prefiero no tomar un bando

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El pleito de GamerGate… cuánto se ha escrito ya y cuánto hay por comentar al respecto. Por un lado, el equipo que aboga por eliminar la influencia de las grandes compañías en las reseñas de videojuegos; por el otro, el equipo que aboga por mayor inclusividad en el mundo de los videojuegos. Si fuera tan sencillo como eso, pero es mucho más profundo.

En primer lugar, hay que tomar en cuenta que ambos bandos, por increíble que parezca, están enemistados uno contra el otro. Por un lado, están quienes insultan y denigran a quienes están en el otro bando, incluso amenazándolos de muerte y liberando su información privada. Por el otro, están quienes son acusados de estar inventando dichas amenazas para poner en mal al bando contrario. Muy especialmente quienes acusan a la industria de haber distraído a la opinión pública con, según ellos, relatos falsos de abuso por parte de miembros de su bando. O, del otro lado, quienes acusan al bando contrario de fingir interesarse por el periodismo neutral para escudarse en ello, y usarlo como plataforma para purgar al mundo de los videojuegos de las minorías que intentan destacar allí.

Es un tema tremendamente complejo, y ambos lados nos demandan tomar partida por uno y boicotear al otro, casi como si nos pidieran elegir entre el equipo 4chan y el equipo Tumblr. Ni siquiera puedo hallar una cobertura neutral del incidente, aparte cuando mucho del artículo en Wikipedia. Lamento tener que decir esto, pero debido a que no estoy de acuerdo con las acciones cuestionables de las que cada bando acusa al otro, me tocará boicotear a ambos. Afortunadamente, uno de ellos compiló una lista de qué sitios boicotear y otra de qué sitios apoyar. Intentaré en la medida de lo posible boicotear ambas listas, a pesar de que sé que no tendrá efecto alguno en el gran orden de las cosas.