Acabo de sacar (el boceto de) una novela ligera

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English: I’ve just released (the draft of) a light novel

Todo empezó un primero de noviembre, cuando me enteré del Mes Nacional de Escritura de Novelas de los Estados Unidos (NaNoWriMo, por sus siglas en inglés), en que retan a la gente a escribir una novela de 50.000 palabras durante ese mes. Yo tenía una idea en la cabeza, madurando durante varios años, y aunque había hecho varios intentos antes, los había dejado abandonados. La idea era sacar una historieta al estilo japonés. Pero primero, aprendiendo de la experiencia de varias series, tenía que escribir la historia. ¿Y qué mejor forma de hacerlo que con una novela ligera?

Para quienes no sepan, una novela ligera es una narración con un estilo de origen japonés, dirigida a jóvenes y usualmente del género de ficción, en que se narra una historia con lenguaje sencillo, adornada con ilustraciones varias, y que suele terminar como una serie de historietas o de animación. Así que para mí, una persona que no tenía tiempo para dibujar un webcomic, este reto era el empujón ideal para empezar con algo más sencillo. Empecé a escribir. Y luego seguí escribiendo, y escribiendo. Mil palabras al día, lloviera o tronara o hiciera sol. Llegué a las 30.000 al final del NaNoWriMo, y seguí escribiendo todavía más. Muchas cosas pasaron desde ese primer día. Conseguí una laptop, terminé mi bachillerato, me contrataron en un trabajo, y seguí escribiendo hasta terminar mi historia. Ayer, por fin, escribí la última línea. Trescientos veintiún días consecutivos de escribir, a menudo hasta altas horas de la noche, más de trescientas cuarenta mil palabras de prosa en inglés (por aquello de ser internacional desde el principio), y una historia que he estado planeando casi que desde mi adolescencia, por fin reflejada en un archivo de texto colosal de casi dos megabytes.

¿Y por qué hice eso? ¿Por sacarme por fin esa historia de la cabeza? Sí, en parte. ¿Por escribir una de las primeras novelas ligeras en inglés de mi país? También. ¿Para practicar mi inglés? De paso, sí. Pero más que nada, lo hice para colaborar con la cultura libre, que especialmente en nuestro país está tan carente de representantes. Usualmente le pondría la misma licencia que este blog, pero estoy hablando de una historia potencialmente multimedios. Ya hasta tengo planeado en mi mente el tema de apertura, hasta empecé a componerle la tonada y todo. Y cuando hablamos de audiovisuales, nunca falta el que haga obras derivadas en Photoshop o en Audition o en Sony Vegas, y por ello no pueda (o no quiera) sacar los archivos en bruto para editarlos con software libre. Por eso le puse una licencia GPL, para asegurarme que la gente pueda ampliar y pulir la historia, pero siempre y cuando libere de vuelta el código fuente en un formato libre.

Ahora bien, esta es una versión preliminar. Como el software, este lanzamiento está lleno de errores, y tengo una lista completa de ellos: repeticiones innecesarias de palabras, palabras que necesitan sinónimos, detalles y personajes que pudieron desarrollarse más, detalles que pueden desarrollarse mejor en menos palabras, eventos inconsistentes, personajes con una personalidad somera y quizás hasta accidentalmente misógina, excesivo resaltado del factor íntimo, errores gramaticales propios del que habla inglés como segundo idioma, y (quizá lo peor) categorías completas de errores que han escapado a mi conciencia. Por eso estoy pasando de la fase catedral a la fase bazar, intentando buscar a cuanta gente se pueda para que lea este mi humilde intento de epopeya y se ponga a revisar el texto, y luego se dedique a machetear y sustituir sin piedad el texto espurio para que quede una novela verdaderamente ligera, de unas 50.000 palabras cuando mucho.

En adelante, ya sin el peso de las mil palabras al día, voy a dedicar mi tiempo a leer el texto con atención, corregir lo que indique la crítica, y también falta que me dedique a ilustrar el libro, que eso es la otra mitad de una novela ligera que se respete. Y también me falta publicar el boceto en cuantas partes pueda. Aunque ahora que lo noto, hablando de publicar, creo que no he comentado la historia de mi libro. Para quien le interese, Proyecto N trata de un joven al que le ofrecen un viaje alrededor del mundo para las vacaciones, siempre y cuando acompañe a la hija de un conocido de su padre. Eventualmente descubre que la hija en realidad es de las últimas descendientes de un clan de alquimistas, que él también tiene habilidades relacionadas, y que las vacaciones son en realidad para que ambos entrenen dichas habilidades. Por supuesto, claro, hay cierta organización detrás de ellos, y el resto es cosa de que se pongan a leer la historia.

Acá va el enlace al boceto como quedó ayer, y voy a estarlo actualizando cada semana más o menos. Para quien esté interesado, las estadísticas de cuántas palabras escribí por día están en este otro enlace, también bajo la licencia del libro. La serie tiene ya cuenta (en inglés) en Twitter, Facebook, Google Plus, Identi.ca y Friendica. También voy a ver si actualizo los avances en esas cuentas cada semana. Espero que la lean y la comenten, para sacar la novela ligera que el público desee hacer suya.