Carta abierta a una distribuidora

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Estimada empresa de distribución: Por la presente solicito respetuosamente comentarles acerca de los temores que tienen los fanáticos de cierta serie de alto calibre con respecto a la película de la misma que será lanzada en nuestras tierras, mediante la intervención de su empresa, en el último trimestre de este año. Sepan disculpar el hecho de que no me refiera a las cosas por su nombre, pero pronto será evidente que hay razones de peso para ello. No planeo llamar a un veto a los fanáticos, como muchos han decidido, ni reclamar sus decisiones empresariales, sino simplemente hacerles una consulta básica.

Es comprensible que, dada una serie de tal duración, y lanzada al mercado hace tanto tiempo, no estén disponibles todos los antiguos actores. Algunos ya fallecidos que deben ser reemplazados; otros que viven fuera de su país y, aunque la tecnología para grabar desde el exterior exista, es muy poco efectiva en costo para ameritar su uso, muy especialmente en un solo actor; e incluso algunos que, por sus actividades perjudiciales para el buen curso de su empresa, deben ser rechazados para mantener el orden y el respeto en el gremio, indistintamente de su disponibilidad o apoyo externo. Como dije, no vengo a reclamar sus decisiones en cuanto a recursos humanos o imagen empresarial; tienen plena libertad y derecho de manejarlas como les parezca más conveniente.

En cuanto a la película, aún no he tenido el valor de ver el trailer, por miedo a que los actores de reemplazo no coincidieran lo suficiente con los originales. Una vez ya pasó con esa misma serie, y masivamente, trayendo una oleada de críticas por parte de los fanáticos. Y a diferencia de otra serie (coincidentemente producida por la otra compañía que distribuye esta película), en donde los actores eventualmente se adaptaron hasta no notarse el cambio, esa versión en particular se adaptó intencionalmente para reflejar los actores de otras latitudes, por lo que las críticas no se hicieron esperar. En cuanto al trailer de esta película, por lo que me han dicho, los al menos tres actores que tuvieron que ser reemplazados por distintas razones sí son bastante distintos a los originales. Sé que son personajes secundarios, pero siempre se siente el cambio; espero que haya sido esa una primera práctica para el producto final, pero en caso contrario, los fanáticos nos adaptaremos respetuosamente al cambio.

La pregunta viene con respecto a las personas que reemplazarían a las antes mencionadas. En dos de los tres casos sí se ha liberado el nombre de los reemplazos, pero en el tercero, quizá el más polémico para los fanáticos, el nombre de la actriz que tomaría la estafeta sigue reprimido. Y esa es precisamente mi pregunta: parafraseando el título de una de las anteriores películas de la serie, “si ella no lo logró, ¿entonces quién lo hará?” Supongo que la crítica de intentos anteriores les hace considerar arriesgado, peligroso incluso, revelar su identidad, por miedo a que ella termine en medio de una tormenta mediática con todo tipo de amenazas de por medio. Razonable, sí, pero si es esa la razón, sería preferible para la opinión pública que así lo expresen en un comunicado de prensa. Y si no lo es, seguir guardándose el nombre sería signo de desconfianza en su aceptación por parte del público. No dar crédito a quien interpreta a un personaje secundario, pero de importancia, hace sospechar muchas cosas, incluyendo la posibilidad de que el reemplazo haya sido elegido de entre una pila de actores de baja experiencia. No los culpo si así se hubieran visto obligados a hacerlo, insisto, máxime tomando en cuenta que al menos dos actrices de alto calibre rechazaron el papel en solidaridad con alguien que consideran que defiende sus derechos (aunque, claro, en perjuicio de los de su empresa). Es más, esta oportunidad sería excelente para mejorar el currículo de cualquier actriz novata que hubiera aceptado el papel. Pero tal nivel de secretismo con respecto a una obra de la cual se conocen casi todos sus demás actores no ayuda a que su empresa mantenga un nivel de respeto o credibilidad en el medio. Sería un signo de confianza dar a conocer ese último nombre, o razones concretas para no darlo a conocer hasta fecha posterior (o nunca, de ser necesario), pero todo lo que he escrito acá no es más que un consejo. Como he reiterado tantas veces, su manejo de imagen y recursos corre por su cuenta y juicio.

Esperando que sus negocios transcurran con normalidad,

– Carlos Solís